Samedi 7 juillet 2018

Thierry de Roucy pierde su estado clerical. Nota de síntesis (Versión en español)

Una etapa importante para Puntos Corazón : El fundador fue expulsado del estado clerical desde el 22 de junio de 2018

Puntos Corazón tiene por finalidad enviar a jóvenes pasar un ano y medio dentro de un grupo de 4-5 personas para vivir con los más pobres en las favelas, barrios y villas miseria del mundo.

La Obra fue fundada por el padre de Roucy y se apoya sobre una fraternidad de sacerdotes (los Molokaïs), sobre une comunidad de hermanas (La Siervas de la Presencia de Dios) así como sobre una comunidad de laicos consagrados (los permanentes). Pertenece a Puntos Corazón la Fraternidad Maximiliano Kolbe que cuenta con laicos viviendo en el mundo del carisma de la Obra.

Los Molokaïs tienen un estatuto de asociación publica clerical de fieles de derecho diocesano. El de las Siervas de la Presencia de Dios es una asociación publica de fieles de derecho diocesano. Existe una asociación privada des fieles de derecho diocesano que abarca todas las actividades de Puntos Corazón y corresponde al lado eclesial de todas las asociaciones civiles formadas en los países donde Puntos Corazón ha abierto una casa. El estatuto de los laicos consagrados desde el punto de vista eclesial como civil necesita ser aclarado.

Al origen el padre Thierry de Roucy pertenecía a la congregación de los Servidores de Jesús y de María en Ourscamp dependiendo de la diócesis de Beauvais (Francia). Sin embargo, el obispo de esta diócesis planteo dudas sobre el proyecto del sacerdote quien hizo reconocer su Obra por Mons. Estanislao Esteban Karlic, entonces arzobispo de Paraná en Argentina. El sucesor de Mons. Karlic se mostró menos complaciente y el padre de Roucy tuvo que abandonar su base argentina para ubicar nuevamente la obra en Francia. En 2008, pidió un indulto de salida de su orden y se hizo incardinar como sacerdote secular en la diócesis de Fréjus Toulon en Francia. Del mismo modo, las diversas entidades arriba mencionadas, que fueron reconocidas en Paraná, fueron recibidas en esta misma diócesis francesa. Por lo que se trata de la comunidad de las hermanas que fue fundada en la diócesis de Beauvais (Francia) bajo el nombre de Servidoras de Jesús y María, desapareció igualmente en 2008 para reaparecer inmediatamente en la diócesis de Fréjus Toulon bajo el nombre de la Siervas de la Presencia de Dios.

Juicio del fundador

En 2005 el antiguo brazo derecho del padre de Roucy se quejó a su obispo, Mons. James, entonces obispo de Beauvais (Francia), de abusos que había padecido. Mons. James contactó la Congregación por la Doctrina de la Fe el 15 de julio de 2005 que confió al cardenal Barbarin llevar adelante el juicio por el tribunal eclesiástico de Lyon (14 de noviembre de 2005). A este fin el cardenal ha constituido un tribunal bajo la dirección de Mons. Bouvier (26 febrero de 2006). El 21 de julio de 2011 este tribunal ha reconocido culpable al padre de Roucy de abusos de poder, abusos sexuales y absolución del cómplice. El fue condenado a no confesar a los miembros de Puntos Corazón durante tres años. Esta pena muy liviana sorprendió mucho, la absolución del cómplice trae consigo la excomunicación latae sententiae. El padre de Roucy no apeló esta decisión reconociendo su culpabilidad. El tribunal lo condenó a compensar económicamente a su víctima. El abogado de la víctima apeló el monto de la compensación.

La apelación fue juzgada en el tribunal eclesiástico de Montpellier, presidido por el padre Francis Waffelaert qui rindió su sentencia el 5 de mayo de 2015. Aquella ha cambiado el monto de la compensación de 70 000€ a 80 000€ y ha encomendado a Mons. Rey de vigilar a su ejecución en un plazo de 6 meses.

El padre de Roucy no quiso volver a su diócesis de incardinación. Vivía en esta época en los Estados Unidos. Mons. Rey lo suspendió a divinis el 25 de enero de 2016.

En enero de 2017, el padre de Roucy no pagó la compensación financiera debida a su víctima si bien tenía la plata para pagar. Mons. Rey le notificó su excomunicación. Esta puede ser levantada a cualquier momento si el cumple con su obligación de pago. El padre de Roucy introdujo un recurso que debe ser in fine juzgado por el Tribunal supremo de la signatura apostólica. Este recurso es suspensivo y será defendido por el abogado Alan Kershaw quien seria acreditado por la Rota así como por la corte suprema de Italia. En paralelo, Mons. Rey pidió el retorno del padre de Roucy al estado de laico. Esta causa fue instruida por la Congregación por el clero que acaba de tomar su decisión.

Quejas en contra de la Obra

Desde el siglo pasado, varios años antes que comenzara el proceso eclesial en contra del padre de Roucy, varios voluntarios o sus padres se quejaron a varios obispos acerca de funcionamiento de la obra misma, cuyas derivas sectarias denunciaban.

Al mismo tiempo que comenzaba el juicio del padre de Roucy, Mons. James inicio en 2005 una investigación canónica sobre Puntos Corazón confiada Mons. Poulain (1927-2015). A su vez en 2014 confió una nueva investigación al Hermano Loïc Le Bot, domínico quien entregó su informe el 3 de junio de 2014.

De lo que dijo Mons. Rey a la prensa del informe (evidentemente secreto como todos los procedimientos jurídicos en la Iglesia) seria reprochado a la Obra :

  • El encerramiento de la Obra sobre si misma
  • La ausencia de fundamentos doctrinales y eclesiales
  • La desconfianza hacia la Iglesia y sus pastores
  • La falta de formación
  • La doctrina respecto al ejercicio de la autoridad y la concepción de la paternidad

¿No es, acaso, este encerramiento que llevó al suicidio en julio 2011 el padre Albert Marshal oriundo de la India ? Mons. Rey, bajo la recomendación de la Congregación por la doctrina de la fe (carta del 25 de agosto de 2014), pidió a un comisario (padre Charles Maillard, el 19 de setiembre de 2014) enderezar la rama sacerdotal. La misma tarea fue encomendada al padre Frédéric Forel el 29 de setiembre de 2014 que fue nombrado asistente eclesiástico de la asociación Puntos Corazón.

Constatando que ni el comisario ni el asistente eclesiástico que había elegido en 2014 pudieron cumplir con su misión, Mons. Rey nombró a partir del 1° de enero de 2016, un nuevo comisario en la persona de Mons. Le Vert, obispo emérito de Quimper, cuya tarea era enderezar a la Obra en su conjunto todas ramas confundidas.

Las tentativas de reformar la Obra se toparon con una viva resistencia de parte de los dirigentes de Puntos Corazón. Varios miembros rehusaron cooperar. En particular rehusaron abrir sus cuentas al comisario.

Esta resistencia es sostenida por una asociación (http://compassion-et-verite.org/) que difusa invectivas, mentiras y calumnias sobre su portal web y en una larga carta de 12 paginas dirigida a los obispos de Francia.

Su autor, el Sr Palluat de Besset ataca violentamente a Mons. Rey, Mons. Le Vert e incluso a Mons. James (entonces obispo de Beauvais quien había abierto el juicio), a los jueces de ambos tribunales eclesiásticos que han juzgado al padre de Roucy, a la justicia en general y a la Congregación por la doctrina de la fe.

Mons. Rey contestó al mes siguiente por una carta dirigida a los obispos. Hacía mención de la obstrucción de los miembros de Puntos Corazón y dejó por claro que eran teleguiados por fuera es decir por el padre de Roucy. Afirmó que el futuro de la Obra estaba en juego.

La misión de Mons. Le Vert se acabó a fin del ano 2016. Entregó su informe sobre el funcionamiento de la Obra, informe que fue enviado a Roma por Mons. Rey. Este pidió la supresión de la rama sacerdotal (los Molokaïs). Los dirigentes introdujeron un recurso que es suspensivo.

Por otra parte Mons. Rey nombró una comisaria al frente de la Siervas de la Presencia de Dios.

Por fin, nombró al frente de la asociación Puntos Corazón un comisario en la persona del padre Jean-Noël Dol, rector del seminario de La Castille de la diócesis de Fréjus-Toulon.

Los protectores del padre de Roucy

En Francia, el padre de Roucy benefició durante mucho tiempo de una protección incomprensible de parte de Mons. Rey quien lo recibió, junto con su obra, en su diócesis en 2008, si bien no podía ignorar las sospechas sobre el sacerdote y funcionamiento de su Obra. Inclusive después de la condena del 2011, aparentemente continuó a protegerlo. Hubo que esperar 2016 para que tomara la primera sanción contra él.

Al inicio de los años 2000, el padre de Roucy confiaba que todos los obispos franceses estaban contra él, menos Mons. Rey y Mons. Barbarin. Cuando éste era sacerdote cerca de Paris en Bry-sur-Marne, lo visitaba regularmente en la abadía de Ourscamp y lo sostuvo durante el juicio llevado a cabo por el tribunal eclesiástico de Lyon.

En Italia, el padre de Roucy tenía relaciones seguidas con don Luigi Giussani, fundador de Comunión y Liberación, cuyos libros ha traducido. El padre de Roucy tenia una vieja amistad con don Massimo Camisasca, fundador de la fraternidad sacerdotal San Carlo Borromeo, rama sacerdotal de Comunión y Liberación quien es hoy obispo de Reggio-Emilia.

El padre de Roucy hubiera sido también protegido por el cardenal Ouellet quien compartía con él la misma admiración por la obra teológica de Hans Urs von Balthasar.

Después de haber renunciado a su base argentina con motivo de la investigación canónica, el padre de Roucy se instala canónicamente en la diócesis de Fréjus-Toulon, y a la vez ubica la formación de los sacerdotes de Puntos Corazón en Santiago de Chile con la bendición del arzobispo, el cardenal Francisco Javier Errazuriz Ossa. Éste dejó su cargo en 2010, y es bien conocido del Papa Francisco quien lo eligió para formar parte del colegio de nueve prelados encargados de preparar la reforma de la curia. Era uno de los protagonistas del escándalo que estalló durante la visita del Papa a Chile en enero 2018. Le es reprochado haber encubierto al padre Karadima, condenado por la Iglesia por pedofilia, y sostenido a Mons. Juan Barros, implicado en este asunto. De fuente segura, el cardenal Errazuriz hubiera sostenido en el Vaticano al padre de Roucy hacia una fecha reciente.

¿Y después ?

El asunto de la compensación financiera esta en suspenso.

Toca definir el futuro del conjunto de la Obra después de las distintas investigaciones que le tocó vivir y de las fracasadas tentativas de comisarios y asistentes eclesiásticos nombrados para reformarla. Se sabe que la disolución de la rama sacerdotal (sacerdotes Molokaïs) fue pronunciada, pero introdujo un recurso el Tribunal de la Signatura Apostólica en Roma.